19. ¿Se puede aprender a ser más creativo?

June 21, 2021

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Todos somos creativos

La creatividad es la capacidad de crear nuevas ideas o conceptos. Muchos piensan que es algo al alcance de unos pocos, de hecho, ¿cuántas veces hemos escuchado el típico comentario de “yo es que no soy creativo”? No sé si a ti te ha pasado, quizás si te dedicas a algo relacionado con la creatividad también te ha pasado, pero desde luego a mi me pasa continuamente.

Noto, además, que cuando en los podcast hablo de creatividad es un tema que interesa, así que, como a mi me apasiona, me dedico a ello y es un tema que cuido y trabajo mucho en mi día a día, creo que puede ser interesante explicarte porqué si tú eres de los que piensa el comentario anterior, estás equivocado.

La evidencia científica vincula el proceso creativo con ciertos patrones de actividad cerebral y es posible “entrenar” algunos de estos patrones de la misma manera en que entrenamos un músculo. Todos somos creativos desde que somos niños, el problema es que luego, conforme vamos creciendo, hay personas que dejan de lado ciertas cosas importantes que hacen que su creatividad se quede apagada. Pero estar está. Igual que todo el mundo que pueda caminar o correr, puede y está capacitado para correr una maratón, simplemente es cuestión de realizar los ejercicios y entrenamiento necesario para llegar a poder hacerlo, de la misma manera todos tenemos dos hemisferios del cerebro, y uno de ellos, el derecho, como ya hablamos en el podcast de Ferran Adria, es el que desarrolla el pensamiento divergente y por tanto la creatividad y cuanto más lo entrenemos más creativos podremos llegar a ser. No hay otro truco. 

El problema es que en la sociedad, nos enseñan a entrenar el físico, desde el colegio tenemos una asignatura llamada educación física, que hace, como su nombre dice, que nos educaremos para entender, que el estar sano y bien físicamente es importante y que para ello, no hay otro secreto que el de ejercitarnos. 

Pero en cambio, no hay una asignatura de educación mental, cosa que sinceramente me parece sorprendente, y por ello, no está en nuestra cultura el entender que el cerebro y la mente también requiere de ejercicio y de entrenamiento para desarrollarse y expandirse. Y de esto, vamos a hablar hoy, pero concretamente ligado a la creatividad. 

La personalidad creativa

Es cierto que hay ciertos rasgos comunes que forman parte de la personalidad creativa. Algunas personas los tenemos en mayor medida y otros en mejor, algunos quizás tengamos más facilidad o nuestra manera de ser y nuestras inquietudes nos hayan hecho desarrollarlos más,, pero si queremos ser creativos, es cuestión de trabajarlos. 

Si nos fijamos, hay una cosa que todos tenemos cuando somos niños y que luego conforme nos hacemos mayores algunos, dependiendo de nuestra vida y nuestra profesión e intereses, vamos perdiendo y dejando de lado. Esas dos cosas son la curiosidad y la ingenuidad. Factores clave en la creatividad. 

Un niño no da nada por sentado porque todo está por descubrir, y ¿cuál es la pregunta que más hace un niño a lo largo del día? ¿Por qué? Y después de preguntar ¿Por qué? ¿Cuál es su siguiente pregunta? ¿Y por qué? ¿Y por qué? Y así una vez tras otra. Es su manera de aprender. En cambio, cuando nos hacemos mayores, perdemos esa facultad y como mucho, nos quedamos a menudo en el primer por qué. Y esto pasa porque en nuestra educación y en el mundo profesional nos han enseñado que solo hay una respuesta correcta. La manera en la que nos evalúan en la enseñanza, no fomenta que seamos creativos, tenemos un examen con una serie de preguntas a las que hay que responder la única respuesta correcta. No hay dos respuestas válidas, solo hay una y esa es la que tienes que poner. Y lo mismo sucede luego en la mayoría de los trabajos. Y esto es un claro error, porque incluso en la ciencia, que es algo de lo más racional, en muchas ocasiones no hay una única solución a un problema. Y esto permite el avance y el desarrollo. 

Hay un ejemplo muy representativo en la charla de Aprendemos Juntos de Duncan Wardle, que es el director de Innovación y Creatividad de Disney, os la dejaré en las notas del capítulo porque merece mucho la pena, y en lo referente a esto de preguntar “Por qué”, dice que si hablas con una persona y le preguntas ¿Por qué vas a los parques de Disney? Normalmente, te dirá que porque me encantan las atracciones. Si nos quedamos ahí, nuestra solución será construir más atracciones nuevas y así la gente vendrá. Pero si vamos más allá y le preguntamos de nuevo, ¿Y por qué te gustan las atracciones? Bueno me encantan las atracciones de este tipo, ¿Y por qué te gustan las atracciones de ese tipo? Pues porque de pequeña iba con mi madre. ¿Y eso por qué es tan importante? Pues porque ahora voy con mi hija y me encanta que tenga los mismos recuerdos que yo. Y dices, ojo, tú no estás viniendo por las atracciones, tú estás viniendo por los recuerdos que te producen esas atracciones. 

Eso viene de la curiosidad y de la ingenuidad. No quiere decir que no sea bueno el adquirir conocimiento sobre las cosas, por supuesto que sí, pero cuanto más sabemos más debemos trabajar para mantener el foco en estas cosas y no dar todo por sentado. 

Así pues, estos rasgos junto con otros como el ser observador, fantasioso, reflexivo, son alguno de los rasgos clave en la personalidad creativa. 

Todos podemos tener estos rasgos. 

Y por el contrario, hay otros rasgos que vamos adquiriendo con los años por la sociedad y educación que vivimos, que hacen que nuestra creatividad de niño se vaya apagando:

Por ejemplo, seguir siempre las normas establecidas y conformarnos y no plantearnos si lo que se estipula como evidente es lo más correcto, porque no siempre lo es. Ser demasiado prácticos no dejando espacio a la imaginación. Dar una respuesta impulsiva basada en experiencias anteriores, sin pararnos a pensar o reflexionar.  

Y por otro lado están los miedos, el miedo a fallar o fracasar y el miedo también al ridículo o el qué dirán. 

Todo esto son barreras que nos limitan.


El proceso creativo

El proceso creativo se basa en tres fases principales, que vamos a ver a través de un ejemplo para entenderlo mejor. 

  1. Percepción de un problema. Para esta fase es claro el cuestionarnos las cosas, si damos todo por sentado, raramente podremos identificar problemas. Veamos el ejemplo que hoy nos atiene a todos que es el de la sostenibilidad. Hay un problema que es que ciertos recursos del planeta son limitados, y estamos agotándose por un consumismo desmesurado. 
  2. Definición del problema. Aquí debemos desgranarlo. En qué sectores afecta el problema y cómo es. Por ejemplo, en el sector de la moda, con la sobreproducción de algodón. En el caso de mobiliario, con la quema de bosques para regenerarlos y producir más madera de la que el planeta naturalmente debería. Y así sucesivamente. 
  3. Hallazgo de ideas: Aquí podemos usar algunas técnicas creativas que nos ayuden, más adelante veremos alguna. Pero siguiendo con el ejemplo, una solución sería tratar de producir partiendo de materiales desechados. Otra, tratar de consumir con más conciencia para evitar el consumismo innecesario y desmedido. 
  4. Valoración de ideas. Una vez tenemos las ideas se utilizan técnicas de valoración para quedarnos con la más adecuada a la solución del problema y definir el producto o servicio a diseñar. 

Para conseguir ser más creativos, sobre todo en las primeras fases, de identificación de problemas y conceptualización de ideas, debemos evitar poner límites, liberar la mente y dejar tiempo para pensar. Qué importante es esto último y de hecho es uno de los principales problemas de muchas personas en la sociedad actual, ya que a veces el ritmo de vida hace que nos sea complejo hacerlo. El trabajo nos prepara para ser productivos, programar tareas y repetirlas. Estamos todo el día ocupados y no dedicamos tiempo a parar, pensar y reflexionar. Sin esto, la creatividad no funciona. En creatividad hay una regla que es que un mayor esfuerzo, en este caso, no se traduce en una idea más creativa. ¿Por qué? Por que hay que dejar espacio al subconsciente. 

Párate a pensar un segundo ¿cuándo se te ocurren normalmente las ideas? ¿Qué estás haciendo? Este experimento se ha hecho muchas veces y salen respuestas como, mientras hago deporte, en la cama, en la ducha, en un paseo, pero nunca o rara vez nadie dice que “en el trabajo”. En el trabajo estamos ocupados, no tenemos tiempo para parar y dejar trabajar al subconsciente. 

Nuestro cerebro, por sorprendente que parezca, es un 13% consciencia y un 87% inconsciencia. Ojo, 87%, y en cambio estamos usando el 13% durante el 90 y mucho por ciento de nuestro día a día. Cuando estamos estresados, no podemos acceder al 87% de nuestro cerebro. 

En el subconsciente tenemos una gran cantidad de información, cada país que hemos visitado, cada persona que hemos conocido, cada sabor que hemos probado, olor, cada textura, y es capaz de conectar todas estas ideas para generar nuevas ideas ingeniosas. Pero debemos dejarle trabajar. 


Análisis del problema

Para el análisis y definición del problema la mejor técnica es el arte de preguntar. Conseguir llegar a la raíz del problema, repasar su causa/efecto. Su historia. ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Para qué?

Tras el planteamiento de estas preguntas y analizar sus posteriores respuestas la visión del problema es más abierta

Una de las técnica más conocida, que seguro muchos conoceréis y es muy útil, son los mapas mentales. Una técnica creada por Tony Buzan, que consiste en coger una hoja de papel en blanco y escribir en el centro el problema más importante. Los principales temas relacionados con el problema irradian del centro hacia afuera de forma ramificada. De esos temas parten imágenes o palabras clave que apuntamos sin pensar, sin poner límites. Y cada una de estas ramificaciones forma una estructura nodal. 


Desarrollo de ideas mediante técnicas creativas

En lo respectivo a la generación de ideas, también existen algunas técnicas que nos pueden ayudar a guiar un poco el proceso. Algunas son sobre todo muy útiles para hacer dinámicas de grupo. 

Brainstorming

Una técnica grupal, la más conocida, seguramente, es el brainstorming, creada por Alex Osborn, especialista en publicidad, en los años 30. 

Imagina que planteas el problema anterior, ¿Qué podemos hacer para dejar de consumir tantos recursos del planeta?. Se establece un número de ideas al que queremos llegar y un tiempo máximo. 40 minutos, por ejemplo. 

Hay cuatro reglas fundamentales: 

  • Toda crítica está prohibida
  • Toda idea es bienvenida
  • Tantas ideas como sea posible
  • El desarrollo y asociación de ideas es deseable

Los participantes dicen todo aquello que se les ocurre acorde al objetivo o problema planteado: dejar de producir productos, no consumir, reciclar materiales, reutilizar materiales, crear nuevos materiales regenerativos, crear productos que duren toda la vida, etc. 

Después se trabaja con todas esas ideas sueltas para crear asociaciones o ir evaluándolas mediante preguntas clave en base a unos criterios establecidos: por ejemplo, rentabilidad, ejecución, escalabilidad. 

Método 6-3-5

Otra muy interesante es el método 6-3-5. Consiste en que 6 personas, deben escribir cada uno 3 ideas en un papel en 5 minutos. Una vez pasados los 5 minutos le pasas tu papel al de al lado y debe escribir de nuevo tres ideas una vez haber leído las 3 anteriores, que servirán como fuente de inspiración. Al completar el ciclo de 6 cambios de 5 minutos, llegaremos a tener 108 ideas en total en solo media hora dispuestas a ser evaluadas. 

SCAMPER

La última técnica que de la que os quiero hablar se llama SCAMPER, consiste en someter al problema a una serie de preguntas que relacionadas con las siglas de SCAMPER, 

la S de ¿Sustituir?, la C de ¿Combinar?, la A de ¿Adaptar?, la M de ¿Modificar?, la P de ¿Para otros usos?, la E de ¿Eliminar o reducir al mínimo? y la R de ¿Reordenar?. 

Imagina, el ejemplo de plantear alternativas al ocio nocturno, un tema ahora con el Covid de actualidad. 

Sustituir? ¿Y si las fiestas son en el campo en vez de en la ciudad? 

Combinar? ¿Y si el sábado por la noche se hiciesen competiciones deportivas?

Adaptar? ¿Qué se ha hecho en otros sitios?

Modificar? ¿Cómo hacer una fiesta sin contacto cercano?

Para otros usos? ¿Y si adaptamos los parques a las fiestas?

Eliminar? ¿Y si el alcohol no existiera en las fiestas?

Reordenar? ¿Qué pasaría si tuviésemos que trabajar los fines de semana?

Conclusiones

Hay muchas más técnicas que creo que te pueden ayudar si quieres empezar a ejercitar tu cerebro para ser más creativo. Sin duda, aunque a veces es complicado, creo que es una cualidad que todos deberíamos de trabajar ya que, por ahora, la capacidad de pensar y tener nuevas ideas es la única que nos diferencia de las máquinas, aunque ya hacen cosas, pero quiero decir, que no podemos caer en el error de convertirnos nosotros en máquinas programadas para planificar y organizar tareas. 

Debemos desarrollar la reflexión y tener tiempo para pensar. No importa si no puedes hacerlo todos los días, pero sí tenerlo presente y hacerlo de vez en cuando. 

Como dice Duncan Wardle en la charla, si todavía piensas que no eres creativo o creativa, te doy una buena noticia: naciste siendo creativo/a, con imaginación, y todavía la tienes y la utilizas cada noche para soñar. Naciste con curiosidad e intuición, las cuatro habilidades que de momento la inteligencia artificial no podrá replicar en las próximas dos décadas, pero tú naciste con ellas. Son innatas para tí. Lo único que debes hacer es recordar cómo usarla de nuevo. 

Esto ha sido todo. Espero que te haya sido interesante, si es así suscribirte en la plataforma que lo escuches si todavía no lo has hecho, y compártelo anda, que compartir es vivir. Por último, ya sabes que en mi web ignacioberges.com tienes las notas ampliadas del capítulo con enlaces y alguna cosa interesante que he ido recopilando. Y si quieres, puedes suscribirte a la newsletter así yo te aviso cada vez que tenga algo que contarte. 

Esto es todo.
Mil gracias siempre por escucharme.
¡Nos vemos pronto!

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